Getting your Trinity Audio player ready...
|
La versión en español está disponible a continuación
In mid February, the Union of British Columbia Indian Chiefs (UBCIC), an Indigenous political advocacy non-profit organization representing more than half of all First Nations in BC, approved a resolution in solidarity with the Xinka Parliament of Guatemala and in favour of the Xinka People’s right to self-determination and free, prior and informed consent.
UBCIC’s mandate includes “to work towards the implementation, exercise and recognition of [Indigenous Nations’] inherent Title, Rights and Treaty Rights and to protect [their] Lands and Waters, through the exercise, and implementation of [their] own laws and jurisdiction.” UBCIC has been deeply involved in advocating for the United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples (UNDRIP), which Canada adopted without qualification. Canada has, alongside the government of British Columbia, passed legislation committing to UNDRIP implementation.
In 2018, the Constitutional Court of Guatemala ordered Vancouver-based Pan American Silver to engage the Xinka People in a structured consultation process over the future of the Escobal silver mine, a process which is now in its final stages. The UBCIC calls on the government of Guatemala, Pan American Silver, and the Canadian Embassy of Guatemala to respect whatever decision the Xinka People make.
“The Union of British Columbia Indian Chiefs stands in unwavering solidarity with the Xinka people in their pursuit of justice and recognition,” stated Grand Chief Stewart Phillip, UBCIC President. “The Xinka People have the absolute right to determine their own future, and we firmly support their struggle against any violations of their sovereignty. Here in British Columbia, First Nations are on the frontlines defending our lands, waters, and ways of life from destructive resource extraction projects imposed without consent. Whether in the courts, on the land, or at the negotiation table, we continue to demand that governments and industry uphold free, prior, and informed consent. The fight of the Xinka people reflects the struggles faced by Indigenous Peoples across these lands, and we stand with them in solidarity. Indigenous voices must not only be heard, but fully and completely upheld. Justice demands nothing less.”
The UBCIC resolution, passed at their recent Chiefs’ council, acknowledges significant hurdles that the Xinka have faced during the years-long consultation process. For instance, it took two years for the Guatemalan government to recognize the Xinka Peoples’ own delegates to the consultation. Further, the resolution states that the government “generated long delays in the process of exchanging information on the impacts and potential impacts of the project,” including by failing to provide funds for the Xinka People’s independent advisors as ordered by the court. Additionally, a “lack of full cooperation from the government and the mining company during the information exchange period resulted in delays, difficulties in analyzing the impacts of the mine, and incomplete information.”
The resolution recognizes that Xinka People have faced harassment, threats and attacks, as well as company offers of community programs, mine visits and other actions that “undermines the free nature and good faith required by the consultation process and distorts the principles of free, prior and informed consent, increasing tensions in the community.”
The Xinka have also been affected by a Guatemalan political environment marked by the “co-optation of the courts and the exodus of independent judges and prosecutors since 2020.” This means the Xinka have been left without a judicial backstop to address any irregularities, rights violations and illegalities during the consultation.
As such, the UBCIC calls for “the safety of the peaceful Xinka defenders, their delegates to the consultation process and the Xinka Parliament team,” as well as a halt to Pan American’s community programs, mine visits and other actions that overstep its role in the consultation and contribute to tensions in Xinka communities.
This is the second time that the UBCIC has passed a resolution in solidarity with the Xinka people. The first passed in February 2020. International solidarity has been key to amplify concerns and demands of communities affected by the Escobal mine and to advocate for respect for Xinka rights throughout the court-ordered consultation process. Earthworks and allies are standing with the Xinka People as the consultation moves into its final stage.
La Unión de Jefes Indios de Columbia Británica se une a los llamamientos para que se respeten los derechos del Pueblo Xinka de Guatemala
A mediados de febrero, la Unión de Jefes Indios de Columbia Británica (UBCIC por sus siglas en ingles), organización indígena de defensa política sin ánimo de lucro que representa a más de la mitad de las Primeras Naciones de Columbia Británica, aprobó una resolución en solidaridad con el Parlamento Xinka de Guatemala y a favor del derecho del pueblo Xinka a la autodeterminación y al consentimiento libre, previo e informado.
El mandato de UBCIC incluye “trabajar por la aplicación, el ejercicio y el reconocimiento de los Títulos, Derechos y Tratados inherentes [a las Naciones Indígenas] y proteger [sus] Tierras y Aguas, mediante el ejercicio y la aplicación de [sus] propias leyes y jurisdicción”. La UBCIC se ha implicado a fondo en el trabajo con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (DNUDPI), que el gobierno de Canadá ha adoptado sin reservas y que, junto con el gobierno de la Columbia Británica, ha aprobado leyes comprometiéndose a aplicar.
En 2018, la Corte de Constitucionalidad de Guatemala ordenó a Pan American Silver, con sede en Vancouver, que involucrara al Pueblo Xinka en un proceso de consulta estructurado sobre el futuro de la mina de plata Escobal, un proceso que se encuentra ahora en sus etapas finales. La UBCIC pide al Gobierno de Guatemala, a Pan American Silver y a la Embajada de Canadá en Guatemala que respeten cualquier decisión que tome el Pueblo Xinka.
“La Unión de Jefes Indios de Columbia Británica se solidariza sin fisuras con el Pueblo Xinka en su lucha por la justicia y el reconocimiento”, declaró el Gran Jefe Stewart Phillip, Presidente de la UBCIC. “El Pueblo Xinka tiene el derecho absoluto a determinar su propio futuro, y apoyamos firmemente su lucha contra cualquier violación de su soberanía. Aquí, en Columbia Británica, las Primeras Naciones están en primera línea defendiendo nuestras tierras, aguas y modos de vida frente a los destructivos proyectos de extracción de recursos impuestos sin consentimiento. Ya sea en los tribunales, en la tierra o en la mesa de negociaciones, seguimos exigiendo a los gobiernos y a la industria que respeten el consentimiento libre, previo e informado. La lucha del pueblo xinka refleja las luchas a las que se enfrentan los pueblos indígenas de estas tierras, y nos solidarizamos con ellos. Las voces indígenas no sólo deben ser escuchadas, sino plena y completamente defendidas. La justicia no exige menos”.
La resolución de la UBCIC, aprobada en su reciente Consejo de Jefes, reconoce los importantes obstáculos a los que se han enfrentado los Xinka durante los años que ha durado el proceso de consulta. Por ejemplo, el gobierno guatemalteco tardó dos años en reconocer a los propios delegados del Pueblo Xinka en la consulta. Además, la resolución afirma que el gobierno “generó largas demoras en el proceso de intercambio de información sobre los impactos e impactos potenciales del proyecto”, incluso al no proporcionar fondos para los asesores independientes del Pueblo Xinka, como ordenó el tribunal. Además, la “falta de plena cooperación del gobierno y la empresa minera durante el periodo de intercambio de información provocó retrasos, dificultades para analizar los impactos de la mina e información incompleta”.
La resolución reconoce que el Pueblo Xinka ha sufrido acoso, amenazas y ataques, así como ofertas de la empresa de programas comunitarios, visitas a la mina y otras acciones que “socavan el carácter libre y de buena fe que requiere el proceso de consulta y distorsionan los principios del consentimiento libre, previo e informado, aumentando las tensiones en la comunidad”.
Los Xinka también se han visto afectados por un entorno político guatemalteco marcado por la “cooptación de los tribunales y el éxodo de jueces y fiscales independientes desde 2020.” Esto significa que los Xinka se han quedado sin un respaldo judicial para hacer frente a cualquier irregularidad, violación de derechos e ilegalidad durante la consulta.
Por ello, la UBCIC pide “la seguridad de los pacíficos defensores Xinkas, de sus delegados en el proceso de consulta y del equipo del Parlamento Xinka”, así como el cese de los programas comunitarios de Pan American, de las visitas a las minas y de otras acciones que sobrepasan su papel en la consulta y contribuyen a las tensiones en las comunidades Xinkas.
Es la segunda vez que la UBCIC aprueba una resolución en solidaridad con el pueblo xinka. La primera se aprobó en febrero de 2020. La solidaridad internacional ha sido clave para amplificar las preocupaciones y demandas de las comunidades afectadas por la mina Escobal y para abogar por el respeto de los derechos Xinka a lo largo del proceso de consulta ordenado por la corte. Earthworks y sus aliados apoyan al pueblo Xinka mientras la consulta entra en su fase final.